El hombre invisible


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Yo solo fui para ella

como el hombre invisible

el espía que nunca existió

el fantasma del Louvre

la oreja de Van Gogh

Una duna en Arrakis

sin gusano ni specia.

Como la sombra negra

que se refleja al fondo

por detrás del Telón

Como una enana blanca

que brillaba en el cielo

sin que nadie la viera

yo fui como Cyrano

en la selva sin nombre

del doctor Livingstone

fui como un día de junio

dentro del almanaque

que perdió Sigmun Freud.

Yo solo fui para ella

como algunas espadas

que se arrojan al mar

cuando acaba la guerra,

La espada Lancelot.

Fui un instante de miedo

una ostra sin perla

yo solo fui para ella

como una nube enferma

que explotara al calor

de las llamas que duermen

en la boca de un Dragon.

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