La muerte unicamente.- (Luis Antonio de Villena)


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Me ejercito en trazar esta crónica alrededor del poemario de Luis Antonio de Villena del mismo titulo, quizás porque desde aquellos ya viejos año de la década de los 80 del siglo pasado, fue desde los que yo me inicie en el amor por la poesía. En el intenso y extenso periodo desde aquel entonces yo me he difuminado en mil secuencias proyectando canciones, dislates, y poemas, que no alcanzan ni en sombras el concepto de Poesía, que autores que por aquellos entonces yo empezaba a leer a la vez que ellos empezaban a publicar, han alcanzado.

Uno de ellos sin duda es Luis Antonio, hombre abierto y versátil, platicador ameno y culto, que a veces por aquello del éxtasis de los años mozos me pareció a ratos pretencioso aunque en ningún momento vacuo.

Si es cierto que ese aura impostada a lo Oscar Wilde, me chirriaba un tanto en sus variaciones de aquel tiempo y en sus representaciones incluso televisivas.

Mas tarde me descubrió a Luis Garcia Baena y a todo el aura poética cordobesa de aquel grupo, que se dio en denominar: Cántico.

Sin duda ello provoco un inesperado reencuentro con su obra. De la que no había seguido mucho, posterior a este libro.

¿Importa tanto hoy este nuevo fracaso?

Es cierto que podría cobijarme en un cuerpo,

abrazos conocidos para pasar la noche…

Pero frecuentemente el amor o su imagen

y el cuerpo de una noche -repetido- ocultan en fracaso

Porque aunque tibio es su calor, grato el cariño,

no eran exactamente cual los imaginábamos:

La pasión absoluta, un milagro carnal, o la estrella

brillando, para siempre jamas sobre la frente….

No importa pues que hoy, desdeñando el presente

y sus regalos, asuma yo de nuevo el rol de perdedor,

y echando la capa sobre el hombro, altivo y triste,

abandone el ruido del burdel, y salga nocturno y solitario.

(Meditación de otoño).

No obstante el centro de mi cronica no será sobre su poesia posterior sino sobre este libro titulado “La muerte únicamente”. Quizas porque aunque él lo niegue en su postfacio y advierta
que no se puede considerar que pertenezca a la poesía de la experiencia, que inaugurara aquel otro ilustre poeta Jaime Gil de Biedma. Para mi si que tiene connotaciones similares.

Volver atrás; al imposible amor.

Volver a llenar cuanto desperdiciamos

Seguir dos horas mas contigo

en esta tarde. Mirarte mas a los ojos.

Dormir entera contigo aquella noche

y volver también a lo que tuvimos.

Volver sobre todo a tu increíble hermosura,

es cuanto quisiera esta tórrida tarde.

Porque anoche, ayer, esta mañana,

he buscado tu cuerpo en cada cuerpo

bello -como el amor, como el deseo hermoso-

que veía en el sol, junto al agua…

Y aunque me cuenten de ti

tanto final, tanto lo que ya no eres

(mentiras y verdad mezcladas)

y que persigues ahora lo que

tu mismo fuiste en otras ciudades

hoy sueño enfangarme contigo otra vez

amarte como si todo empezase

de nuevo, este mismo verano, aquella tarde:

seas tu quien seas, tuyo solo

el codiciable cuerpo alto y suave…

imposible forma al amor cerrada.

(El engaño de los cuerpos en días de verano)

En esta sucesión de poemas resulta fascinante la sensualidad que se desprende. Aunque por su titulo, (entresacado de unos versos de Luis Cernuda, costumbre muy ejercida en el mundo de la poesía por casi todos lo autores) pueda parecer todo un enfoque a la deserción de la vida, al suicidio, a los males que arrastran hacia ella, no lo es. Como el mismo transmite; La muerte en este caso es la solución, metáfora, puerta hacia una diferente realidad perfecta.

Sobre esa base se desarrolla todo el libro, La muerte es la cita que se va generando a cada paso, es el rumbo, el camino, y la odisea. Se halla en cualquier tema en cualquier nombre de los que va recorriendo a lo largo de este camino, ya sea mencionando al nobel japones Yasunari Kawabata, o la comedia temprana de William Shakespeare, o al mismísimo Gabriele D’Annunzio, en su magnifico poema. (Principe di Montenevoso):

Soy de los que ardientemente detestan la injusticia

de los que creen que es indigno casi cualquier privilegio

y al tiempo soy clasista y amo la diferencia.

Creo en el pueblo y me llena de rabia la pobreza,

mas soy también feroz individualista, singular extremo.

Amo al amor sobre todas las cosas, detesto la ternura.

Soy altivo, intolerante, fuerte; pero débil como niño pequeño.

Aplaudo al que lo mata, mas me uno con el Zar y su destino

creo en la bondad como en un bien supremo,

mas haciendo daño -hay días que- experimento jubilo

vivo en soledad la plenitud mas alta,

aunque el mundo me llame y su halago me encienda.

La vida me gusta toda, fervor de mis sentidos,

pero a su vez la muerte me tienta serenisima,

Soy de los que viven y quieren ya estar muertos.

Me gusta el sol y el infinito placer de los crepúsculos.

Siendo este poema un canto alegórico hacia la figura del Italiano, no deja de ser a la vez un cierto autorretrato propio, de ahí que me siga trascendiendo un poco lo de la poesía de la experiencia. Esa poesía que en definitiva no es mas que la poesía de la vida, de esa vida de uno mismo reflejada y mortal.

Las primeras ilusiones que se pierden

(y hablo de sentimientos)

mueven mucho aparato de tragedia,

pero en realidad que poco importa.

………………………

Y cuando recuerdas como te ilusionaron ciertas cosas,

el gozo que viviste tan intenso,

tantas puertas bien dispuestas por delante

has de decirte que ya no eres aquel,

te preguntas que ha pasado, pues no hace aun mucho tiempo,

y cuando intentas colocarte la vieja mascara

no cabe, los rasgos no corresponden,

hay sutiles variaciones, pero definitivas e ineluctables.

Así es que sueñas quedarte en una isla,

empiezas a ser escéptico con el futuro,

te tiñes de añoranza, no te importa rebajarte

para pedir amor

………………………

y al que como tu pregunta si no es muy duro quedarse solo,

le respondes, sirviéndote una copa y con triste sonrisa,

esa frase que tanto has estudiado, esa frase tan tuya:

Pero si todos estamos solos. ¿No lo sabes?

(Temas Crepusculares)

Pero no es solo esa muerte deseada, por lo que representa de ilusionante, el motivo y final por el que navega únicamente el poemario; en el autorretrato y en la soledad se plasman muchos de los momentos mas precisos de los diálogos, monólogos a veces, del autor y sus seres imaginarios o reales, según los casos. Esa soledad que sirve apenas como meditación de vida, de transcurso, de tiempo, de deseos incontenibles y siempre insatisfechos.

El sol de Palermo después de tantos viajes

el sabor helado del Pernod en un balcón abierto….

Y seguir, seguir a través de un invierno confortable.

Pero el monologo con uno mismo aburre

aunque sea tantas veces necesario

y la soledad no es solamente saber que se está solo.

Es como un pozo que no acabase nunca,

una vieja película que te hacen ver interminablemente

la convicción segura (no hace falta argumentos)

de que todo es inútil y todo caedizo…

De que vivir es solo haber vivido, y es ahora mentira.

Ni la luz portentosa que envuelve las palmeras,

ni el mar siciliano como un mineral móvil,

ni los cuerpos que la pasión ofrendan tras las flores…

Ni el susto del muchacho ante el revolver

-que hará caer el cielo- son verdad absoluta.

Hay una sombra siempre detrás del espectáculo.

Y si no es nuevo morir, vivir tampoco es nuevo.

(Locus Solus)

El libro aparece dividido en tres partes. Las tres tituladas en francés una primera: “La maison dieu”, “Le soleil, la segunda y Les etoiles la ultima.

Siendo esa segunda un tratado sobre el amor. Tal vez una comparativa entre la luminosidad del día, y el amor mas sensual el amor en la plasticidad de todos los sentidos.

Ya que el mas alto amor es imposible

ya que no existe el alma pura convertida en cuerpo

ya que el instante detenido

no es mas que un grato sueño de la literatura.

……………………

Aunque quizás todo esto es mentira

y el único amor posible

sea un ansia poderosa y humilde de estar juntos

de compartir problemas, de darse calor bajo los cubrecamas…

reír con la misma frase del mismo libro

o y a servirse vino a la par cruzando las miradas

..Quizás es feliz tal amor lleno de excepcionales minutos

y de mucha mucha vulgaridad cotidiana…

..….Y es la elección elegir lo que finalmente nos desgarra.

…………………..

Eres, al fin, el nombre de todos los deseos.

No importa si en ti buscamos la solicitud o la amistad.

No importa si es el río dorado de la carne

o el alma, el inasible alma,

siempre la ultima frontera

(de Tractatus de Amore)

……………………………..

Ya que nunca volverás a ser joven como entonces,

pide a la música hoy que te devuelve a Verona,

y en cualquier esquina de esta triste ciudad

ponle un pendiente de plata a aquel lejano amor,

y olvida que perdiste otro cuerpo imposible…..

…Yo no hice nada aquel día.

Deambular bajo la luz, embriagarme de cuerpos,

refrescarme en el mar, olvidar que el tiempo existe.

Viví solamente. Y de ese lado no brotan las palabras.

Entregado a la vida como si solo hubiese vida,

comprendí -sin voz- que todo el placer estaba para mi

y que todo el gozo me esperaba…

…Porque el Tiempo se escapó del tiempo,

y no sentimos que importase nada mas que aquellos

instantes vivos y el violento perfume de nuestra

propia gloria…

La felicidad nunca se posee cuando se anhela.

El Tiempo no lo eliminas voluntariamente.

Y pues el ansia está ahí, y el deseo está ahí

y el fuego brilla todavía,

hay que morir de sed- morir de sed- junto a la fuente.

(de Intento Rehabitar la Dicha)

Y es ya en la tercera parte del libreto, la titulada: “Les Etoiles” (Las estrellas), donde recoge, acodándose en un grupo de personages, podríamos decir, épicos o historicos (Miguel Angel, Petrarca, siempre muy presente la Italia en su ideario vital, Bethoven, o Quevedo) como recurso un puñado de poemas en los que depositar reflexiones propias dirigidas un poco por esos personajes y hacia ellos. Como siempre, con La muerte únicamente, como protagonista de la farsa.

Nunca es buena la vida, aunque semeje en ocasiones luminosa

pues tras tanto afanarse…..

Al fin solo el sic transit dura y el resto es del gusano”.

Quede en respuesta a esta leve crónica, que ha sido realizada con la mejor intención aun teniendo en cuenta sus muchos errores, y la enorme posibilidad de equivoco en los conceptos expuestos. Lo digo para hacer incapíe en que son solo opiniones personales.

Y es que siempre que saldo deudas con algún poeta de los que maneja mi ideario lírico. Me acude una extraña sensación de falta de rigor. Por lo que pido a los posibles lectores mil perdones. Quiero no obstante despedir a Don Luis Antonio de Villena erigiendo unos últimos versos de su poema “Patria Mía”, para mi gusto autenticamente exquisitos.

Más si tuviese el Universo un átomo tan solo de equidad

o bondad mínima, allí me aguardarían tus ojos y tu voz,

y acurrucado en ti, contigo y con tu cuerpo

me iría entre tus brazos inmarchitable amor,

abajo, muy abajo por el eterno río

de esta patria profunda:

Solos los dos entre muchos navegando

(Patria Mia)

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La diana.-


camisa-blanca

Apareció de pronto como por embrujo

yo estaba al lado de la puerta

entre el mostrador y la ventana,

Ella llevaba puesto un pantalon vaquero,

una camisa blanca con el boton abierto

y unos labios rosados y finos

y dispuestos, que enseñaban los

dientes haciendo juego con la blusa.

Yo estaba de perfil iluminado solo

por la pequeña luz de una diana

negra de dardos acolchada.

Pero me vio al instante en la penumbra

y me llamó su dedo haciendo un gesto.

Yo me quedé mirandola un momento;

Habia dado en el blanco a la primera

y tuve que seguirla hasta el infierno.

Poema escrito en la pared.-


el-paredon

                       ” y miro al muro y todavía distingo los boquetes”
Rafael Ballesteros.-

Pudiera ser que una noche sentado en el alfeizar

que da al jardin de sombras de la casa del al lado

te viese no a escondidas, ni en secreto

sino de frente.

Pudiera ser que entonces sintiese como sube

un cierto escalofrio cargado de temblores por la espalda

al mirarte a los ojos sin dudas, ni reproches

sino de frente.

Pudiera ser que hubiese tras esa palidez

que te ilumina a veces las hendiduras leves de la boca

alguna otra razon para verte sin bajar la mirada

sino de frente.

Habría de ser que todo tuviese algun sentido

para ver las raices del tiempo subyugando tu eco

dandome los motivos para no verte con miedo

sino de frente.

Como los fusilados, como yo mismo al amanecer

de esta mañana, con las manos atadas a la espalda

mirando de esta suerte, al pelotón que me asesina,

pero de frente.

“….Hay momentos que nunca terminan…”


sisifo

Hay momentos que nunca terminan”

Vuelven a dar la vuelta y ha incrustarse

en tu vida, como hace la noche

cuando se aleja el día. Esa repetición

inexorable, principio y fin del círculo

invisible en el que se destruye todo

cuanto pueda contener el universo.

Es el único parámetro importante

por el que ha de regirse nuestro cuerpo.

Somos violentamente inoculados

por el aire que pudre y contamina.

Tenemos por razones inquietantes,

la palabra de dios, sea este cual sea.

Siempre dudamos de que nuestra sangre

sea la sangre de un mundo que declina.

Y nos transfiguramos de repente

cuando vemos arder nuestra inocencia.

Hay momentos que nunca terminan”

Descubrimiento.-


descubrieron

Descubrieron que

los cuerpos simples son quizá compuestos

que las almas nobles están quizá podridas”

que la diversidad tal vez no sea diversa”

que lo muy dulce a veces nos amarga”

Descubrieron que

los versos no decian ya nada”

que en el Universo no hay puerta de entrada”

y que las especies no eran especiales”

que las cosas serias a veces son broma”

y que hay muchas bromas demasiado serias.

“Que hay quien no sabe como sabe el alba

cuando llega lenta por nuestra ventana”

cuando te acaricia una mano extraña”

cuando nos promete un viaje sin distancia.

Descubrieron que

hay cosas que suben y que nunca bajan”

que hay tierras que están siempre muy lejanas

y no descubrieron lo cerca que estaban”

que el rumbo correcto no siempre es el norte”

que la circunferencia a veces es cuadrada”

que a menudo hay noches que nunca se acaban”

que la linea mas corta a veces se dobla”

que lo blanco es negro cuando nadie mira”

y lo negro es blanco todas las mañanas”

Descubrieron que

hasta los valientes tienen miedo a veces”

y que las princesas no siempre están tristes”

Que los elefantes no tienen memoria”

Pero que el instinto lo tienen de sobra”

que los hombres malos a veces son buenos

y que algunos buenos al final te matan”

que las horas tristes son siempre mas largas”

que las cosas fáciles son muy complicadas”

que estar siempre alegre a menudo es triste”

Descubrieron que

hay medicamentos que no curan nada”

y que un solo beso si lo dan a tiempo

pudiera sanarnos, que hay promesas dadas

que obligan mas que una Letra a plazos”

que a veces miramos sin vernos de veras”

que a veces soñamos con salir descalzos

con pisar la hierba, con vivir lo cierto

con soñar lo falso, con contar un sueño ”

con vivir la vida como se presenta,

como un descubrimiento, como una promesa.

Casi Descubrieron

que lo descubierto no servia de nada.

Luna en las manos.-


luna-en-tus-manos

Amanecí otra vez y vi los charcos.

Debajo de la torre la campana

daba las seis y cuarto, y una raya

de luz llena de polvo fue creciendo

por esa habitación donde ocupamos

la noche con susurros, debajo

de la cama había cigarros,

botellas de cerveza y tus zapatos y

el olor a resaca de otro sábado.

Me puse tu camisa del pijama,

descalza sin más ropa que esa blusa

me fui hasta la cocina, olía a verano

Llené la cafetera, olía a verano.

Aun recuerdo las ondas de tu pelo

cuando salías del baño, aun llevabas

carmín en la mirada, y luna entre las

manos. Había pasado el tren por

nuestra puerta, pero te habías quedado.