Usted.-


carteles-dolor-amor-toleran-desmotivaciones

Usted me tienta sabe,

me tienta a hacer las cosas

mas desesperadamente tontas.

Me tienta de ridiculo,

le acudo como mosca a la sopa.

Voy de tumbo en tumbo

pensandola sin verla.

Usted me tienta a organizar

mi mundo con inclusiones

nuevas y distintas.

Con razones de peso

que nunca he sopesado.

Me tienta a ver la vida con descaro

como si no quedase tiempo.

Uste me tienta sabiendo

o sin saberlo;

a querela de a poco,

a pensar en su vida

como si ya fuese la mia.

A caminar lloviendo

sin paragua y sin lluvia.

Luna en las manos.-


luna-en-tus-manos

Amanecí otra vez y vi los charcos.

Debajo de la torre la campana

daba las seis y cuarto, y una raya

de luz llena de polvo fue creciendo

por esa habitación donde ocupamos

la noche con susurros, debajo

de la cama había cigarros,

botellas de cerveza y tus zapatos y

el olor a resaca de otro sábado.

Me puse tu camisa del pijama,

descalza sin más ropa que esa blusa

me fui hasta la cocina, olía a verano

Llené la cafetera, olía a verano.

Aun recuerdo las ondas de tu pelo

cuando salías del baño, aun llevabas

carmín en la mirada, y luna entre las

manos. Había pasado el tren por

nuestra puerta, pero te habías quedado.

No soy yo.-


-el-otro-

El otro que no soy yo y que está dentro de mi
es el que esconde las cosas que a mi me gusta decir.

No soy yo quien atraviesa las paredes deformes
ni quien cruza de un salto ese anillo de oro
no soy yo quien desnuda la brisa de tus ojos
ni quien posa en tu senos su saliva caliente
no soy yo te lo juro debe haber sido otro.

No te voy dando largas para huir poco a poco
ni pretendo que acates cada cosa que digo
no soy yo quien pretende restañar tus heridas
con trapitos calientes y con dulces des-odios
no soy yo te lo juro debe haber sido otro

No pretendo escurrir ese bulto en mi espalda
no te voy a decir ni tan solo una excusa
es difícil que puedas creer mis palabras
salidas de una boca que puede ser de otro
No soy yo de lo juro quien te sueña desnuda.

Debe haber sido otro.

Del color de las noches.-


_Bar-de-Cao

Harto y cansado al fin
hacia un sórdido bar tus pasos te han llevado
e intentas encontrar en el hastío
patéticos y breves instantes de sensualidad.
Alfonso Costafreda.-


Noctambulo, entre coches aparcados,

cegado de miserias inhumanas,

arrastrando mis huesos por calles solitarias

voy caminando ajeno hacia la luz de un bar

que me espera cargando sus armas de tequila


Al parecer estan allí todos borrachos

enloquecidos juntos por ese resplandor

que irradian las amigas.

Yo ya estoy vacunado de esas postrimerias

pero tu sin saberlo me recuerdas la luz.


Reinvento tu mirada, ahora que que me has dejado,

que me dejaste siempre porque no lo sabias.

Me acuerdo de tu cuerpo que nunca habia tocado,

y que no tocaré en toda mi vida.

Me custodia el alcohol bajo la luz vidriada y amarilla.


Apenas han pasado diez noches de ese día

y no recuerdo nada, siquiera tu sonrisa.

Tu nombre.-


tacto.jpg 2

Cuán terrible la vida
de un hombre cuya piel
nadie toca jamás
                  Ivan Tubau

Hoy me has dicho tu nombre y me ha sonado

igual que si volaran mariposas dentro de mi barriga

algo cruje sin duda cuando al juntar esas dos silabas

se me desentumecen las verdades, quien diría

que solo con nombrarte comparecen tus labios

y tus ojos, tus piernas y tu talle.

Ese caleidoscopio de colores que son tus ojos

cuando vienen diciéndome esas cosas que tanto

me fascinan. Hoy me has dicho tu nombre

y he pensado por un momento en todas las razones

que me hacen parecer como una sombra

persiguiendo tus labios.

Carta de Plinio.- (a Calpurnia)


 

Sienna-Miller

Calpurnia, esposa mía.
Tu sabes como nadie las cosas de la vida,
aunque no fueses madre, fuiste hija
y sabes de las cosas de familia.
De lo que hay que perder para ganar,
de los besos que no se recuperan,
de las adulaciones del destino.

Sabes Calpurnia como hay que desangrarse
para de alguna forma seguir vivos.
Como cuando nos llegan las noticias
aunque sean malas hemos de reponernos.
Sabes muy bien del orden y la fama
de las que se consideran virtuosas.
De las hipocresías que dan de lado
incluso a los amigos mas queridos.

Sabes Calpurnia lo mucho que he querido
cada minuto que he estado contigo.
Esa simbiosis que nos ha reunido
para permanecer constantemente
sujetos uno a otro en el duro camino
de la vida. Tengo que despedirme
ahora te pido, que me sigas soñando
por si acaso allá donde los dioses
me reciban pueda soñar también
con reencontrarnos.

Las almas cotidianas.-


ancianos-cotidianos 2

No había mucho que hablar
ya estaba todo dicho
había pasado tanto tiempo
desde que los presentaron
que ya no tenían nada que decirse
siempre estaban callados.
Leyendo en sus butacas
respectivas pasaban cada tarde
apenas sin diálogos
-Una taza de té? le dijo ella
él la miro al soslayo
y asintió con su cabeza
en un gesto cansado.
Se cerraron las puertas a su paso
y entró por la ventana
un viento helado recordando
al otoño que llegaba.
Nunca estuvieron solos,
siempre se respetaron
Tal vez algunas dudas
en todos esos años le rondaron
pero al final antes de irse a la cama
lo pensaban: ¡Y bien, esto era el todo¡.
Y seguro que la razón no les faltaba.
Hasta que alguna noche,
en algún dulce sueño se encontraron.