Sobrevivir al Caos.-


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Sin duda es el asombro ante los acontecimientos lo que mas suscita mi irrevocable alejamiento de esta sociedad en la que sobrevivo.

Hablo de España y de sus españoles, de como un sistema lacrado por la delincuencia institucional mas depravada, una delincuencia que abarca todas las parcelas de poder, y a todos los partidos políticos que han ocupado ese poder, no constituye aún, y tras la ratificación judicial, el motivo mas que fundado para una rebelión popular.

Como es posible que no dimita el gobierno en pleno, después de ser, vapuleado judicialmente, después de tener que esconder la cabeza ante la humillación de saberse pillados con “el carrito de los helados”, Como es posible que en Andalucía no solo, no haya dimitido todo el gobierno y sus aliados, sino que ademas vuelvan a presentarse a unas elecciones y las ganen.

Que país de bien pagados es este, que clientelismos y que amiguismos, que aprovechamiento de las circunstancias políticas para beneficiarse todos los allegados, socios y amigos y relacionados, con los partidos del poder. No cabe ninguna otra explicación a hechos como los que retrato.

Es todo una gran bola de nieve que arrastra hasta los mas menudos copos, que encuentra en su camino para hacerlos suyos.

No alcanzo a entender como en todo este proceso de esclarecimiento de hechos tan inmundos como a los que estamos asistiendo no crea una animadversión tal a la población como para hacer una moción de censura popular y castigarles con nuestro no voto por sus muchos delitos.

Está meridianamente claro que un sesenta por ciento de la población a utilizado la política y a los políticos que la regentaban para hacer su propio negocio y sacar su tajada. De ahí que no quieran un cambio de escenario ni aunque amenace un terremoto.

Toda regeneración sera hipotética, todo acabará convertido en palabrería malsana. Esperaran como siempre a que escampe, a que pase la tormenta y nos dirán que nada de eso sucedió.

Ya he llegado a oír entre los propios delincuentes, que por que un juez lo diga no quiere decir que sea.

Es el colmo de la insumisión democrática, todos ellos que son tan demócratas. A ver, si me explican para que si no está un juez,: para hacer justicia y dictar sentencia digo yo; cuando lo que dice el juez no gusta, entonces al juez no hay que tomarlo en consideración, no salgo de mi asombro, de verdad.

Esos partidos que llamamos mayoritarios porque así lo quiere la Ley d´Hond, no son capaces de recriminarse ni de hacerse oposición, porque son lo mismo, actúan de idéntica manera, y cometen los mismo delitos.

Voy llegando paulatinamente a la conclusión inevitable de que la vida carece de sentido, este desvivirse a diario, para pagar facturas, impuestos, tasas, multas, seguros, intereses, y después de treinta, o cuarenta años haciéndolo, morirse sin mas, victima del cloruro, del infarto, de la química del aire, o de un disparo. ¿Por que? ¿para que?.

Acabaré siendo un misántropo, aislado de todos y de todo. Odio el camino de una sociedad como está que lleva sin remedio a la autodestrucción del individuo.

Al margen de que el capitalismo como sistema está llegando a su agotamiento paulatino, lo peor es que la gente que lo sustenta ha llegado a venderse tanto, que ahora el dominio de la situación lo tienen las grandes empresas que cotizan en bolsa, y sitúan en sus puesto de consejeros de administración sin voz ni voto a todos y cuantos políticos van dejando la política,o mejor dicho la política los va dejando a ellos.

!No existe formula mas magistral¡: Usted aplica las leyes para mi beneficio y yo lo beneficio a usted con un cargo vitalicio de 260.000 € anuales.

Así tenemos recogidos después de ser comprados a Gonzalez, Aznar, Salgado, Acebes, y etc….

por el nimio precio de pagar todos mas, por la factura de la luz, de que la gasolina cueste 5 veces mas de lo que cuesta el barril de brent, de que se privatice el servicio telefónico para que se enriquezcan cuatro gatos, de que la sanidad, la cultura, la educación, los servicios, decrezcan si no desaparezcan. A cambio de un buen resultado en sus cuentas de gastos, en sus sicav, en sus latrocinios premeditados.

Es una utopía pensar como pensaron los griegos y romanos que levantaron el sistema, que la Democracia es un gobierno del pueblo y para el pueblo.   ¡¡Nada mas lejos de la realidad!!.     epi y blas

Durante la legislatura del Partido Popular se ha aplicado el mayor ajuste social en tiempos de paz. Se han devaluado los salarios, la reforma laboral abarata y descausaliza el despido, aumenta la precariedad del empleo, se deteriora la sanidad y la educación públicas, hay desahucios masivos y siguen las privatizaciones. La protesta social se ha criminalizado con un duro recorte de libertades ciudadanas.

El gobierno se ha ingerido en las instituciones y en la judicatura. Se ha creado un serio problema con Cataluña por no abordar un nuevo modelo territorial y prohibir el derecho a decidir. Una viscosa corrupción salpica al país. La suma de todo ello es una deslegitimación del sistema democrático.

 

(Este texto de Agustín Moreno para las paginas del diario PUBLICO no son sino una constatación pura y dura de la realidad de estos últimos cuatro años.) Y no me vengan con la herencia por favor, que cuatro años son mucho tiempo para según que.

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Parados y Pirados.-


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No hay que ser demasiado aventurero para darse cuenta de que la actual situación de paro casi absoluto del sector obrero, de este país nuestro, viene dada por el paulatino enriquecimiento de empresarios y dueños, a costa de suprimir el trabajo de los mismos, para mayor engrandecimiento de sus lucrativas haciendas.

Hay ejemplos que, no porque hayamos ido asumiendo paulatinamente su presencia, dejan de ser mas que desconcertantes. Pero claro¡ vienen respaldados por grandes multinacionales dispuestas a todo con tal de conseguir un mayor y mas amplio beneficio.

Véase sino, como en el 85% de las gasolineras de este País, se han ido reemplazando a los trabajadores encargados del suministro de combustible, en pos de un sentido de autoservicio, que al único que en realidad autosirve es a la petrolera en cuestión, que ahorra en costes y crece en beneficios, esto que se ha ido dando en prácticamente todos los sectores laborales durante las dos ultimas décadas, raya aún mas en este sector.

Y el motivo no es otro que el hecho de que se esté manipulando un material inflamable, y por lo mismo peligroso, material que se deja en manos de cualquier personas que desee llenar el deposito de su vehículo. ¿Quien nos asegura que no haya algún día de estos un desaprensivo, o un “pirado”, ahora que sin instituciones adecuadas están todos en la calle, que en un momento sulfurado, no le de por entrar con un cigarro a “liarla parda” simple y llanamente. En otras circunstancia y por menos de esto, serian muchos los gritos que se habrían puesto en el cielo. Pero son muchos y no poco millonarios, los intereses que recorren este negocio, tantos como para que ni tan siquiera los grupos ecologistas hayan prestado atención a ello. Claro¡ que si Greenpeace es accionista de una petrolera ya podemos imaginarnos por donde van lo tiros.

Nadie parece fijarse en estos temas, es mas, la población va asumiendo sin reservas que hacer el trabajo de otros sin cobrar por ello, es fantástico, da mucha mas celeridad, (!como el tiempo es oro¡). Ni siquiera en un momento de reflexión y cordura les da por exigir que al menos se abaraten los servicios, los productos, o cualquier otra cosa que nos autosirvamos. Y todo ello sin contar en este caso concreto con el olor, las manchas, y la no incierta posibilidad de acabar estropeando el manubrio de repostaje

Resulta inaudito observar como ”papa estado” mira por nuestra salud prohibiendo el tabaco o su consumo en ciertos espacios, aprovechando para subir el precio del mismo y lucrarse aun mas con sus impuestos. Y sin embargo no impone por ley que todos los trasportes públicos de las ciudades, tengan la obligación de ser eléctricos, en vez de diésel, cuyo perjuicio por inhalación para el ser humano es diez veces mayor que el de todos los cigarrillos consumidos en un mes.

Tampoco entiendo que los trabajadores de esos mismo autobuses tengan que realizar la doble función de cobrar, y conducir el vehículo, con el detrimento que supone para la fluidez del trafico rodado, tan desesperante hoy día en cualquier ciudad, y la fluidez del servicio para los usuarios. Pero bueno, !que se jodan los usuarios¡ siempre y cuando sea en pos de los beneficios empresariales.

Y así, y así, podría seguir durante muchas y muchas lineas más, elucubrando contra los males de la mecanización a la que los ignorantes llaman Progreso. No. No voy a ir a estas alturas de detractor del imparable progreso, no me siento con la necesaria fuerza, para seguir “Quijoteando” por la vida.

Pero piensen en esto cuando estén auto-pagandose la próxima multa de trafico en el auto-cajero de servicio bancario, destinado a eliminar el puesto de trabajo de esos empleados que hoy tan ufanamente le remiten a él, pensando que se están ahorrando un montón de trabajo rutinario y desfasado. Piensen en esto cuando estén auto-cobrándose la compra en cualquier macro-mercado de esos que ahora llaman grandes superficies. Quizás ese puesto de cajero(a) que van a eliminar próximamente sea el ultimo recurso que le quedaba a su hija para tener trabajo en esta sociedad. Si el mundo laboral va a ser reemplazado por otro esquema, que lo hagan cuanto antes, porque hay gente, mucha gente, esperando y sin un € que llevarse a la cartera.

Pero la verdad es que ni quiero cansar a los que esto lean, ni creo que sea necesario abundar más para darse cuenta de los hechos.

Así que me voy a sentar en mi poltrona y autoservirme una cerveza, con la incierta esperanza de acabar con el sector de la hostelería, que parece ser el único al que aun no han decidido sustituir, y así acercar un poco más a los que habitamos este mundo, hacia la rebelión del trabajo.

Ojo¡ me dicen que en Japón ya hay robot-camareros. Ya veo temblando al Gobierno, pues puede que  en las próximas vacaciones el paro no descienda, ni aun siendo temporada alta.

autoservicio

El ultimo viaje.-


urna

El tío Jaime ya se murió. Y aquel fue un día muy triste, tan triste como otros muchos que vendrían después. Su enfermedad terminal lo tuvo postrado en cama en el hospital durante un par de semanas hasta el trágico desenlace. Durante ese tiempo me turnaba con mi hermana y mi tía en su cuidado, aunque poco cuidado podíamos reportarle nosotros a un moribundo.

Ni siquiera en el hospital podían, ya que los cuidados paliativos habían pasado a ser un asunto al que nadie se atrevía a desafiar, desde que algunos profesionales habían sido acusados de practicar la eutanasia por administrarlos.

Tan solo la Asociación de la Cruz Roja se atrevía a hacerlo, aunque cada vez, ellos lo reconocían así, les seria más difícil, puesto que la única manera de sufragarlos era la ayuda voluntaria de los particulares y en duras épocas de recortes salariales nadie se aventuraba a ningún gasto que no fuese estrictamente necesario.

El caso es que cada una de las noches que se me asigno por turno establecido, viví la ingrata experiencia de tener que recorrer unos centenares de metros entre la puerta del hospital y el primer sitio permitido para poder fumarme un cigarro.

La ley había llevado a un extremo tal a los habituados a este vicio que aunque  el contaminante de todos los vehículos tuviese anegada la ciudad, y el residuo toxico de todas la fabricas contribuyese a fulminar de cáncer a media población, lo realmente dramático y dañino era el humo de los cigarrillos. Ironías de la vida.

Yo no era especialmente contrario a que velaran por nuestra salud y entendía que en sitios cerrados era lo mejor. Pero claro¡ también seria mejor que hubiese cuidados paliativos en los hospitales y no tanto gasto en vacunas de la gripe A,  que tan solo conseguían enriquecer a algún laboratorio, por supuesto Suizo o Alemán.

Como quiera que fuese el sepelio de mi tío era esa tarde y mi prima Mercedes llegaba en el avión al medio día. Fui a recogerla tal y como había pactado con mi hermana. A las doce y cuarto ya me encontraba en la Sala de llegadas nacionales. Anunciaron que el avión llegaba sin retraso y que en 10 minutos habría aterrizado. Recogí unos de esos periódicos gratuitos y me senté a ojearlo para lo que yo creía una corta espera. Sin embargo no fue así. Por aquel entonces habían instalado un nuevo aparato, aunque más bien habría que llamarlo artefacto, de Escáner personal Integral, uno de esos de los que te retrataban hasta el tracto urinario. No se como diablos mi prima se quedo atascada en él provocando un conflicto de magnitudes nunca vistas, nadie sabía como proceder, mientras y dado que el atolladero formado con la llegada de otros vuelos tomaba dimensiones de fábula. Se decidió que el resto de pasajeros fuesen saliendo, aun a costa de no poder se visualizados por la maquina.

Sin embargo con mi prima no sabían que hacer. Llamaron a los técnicos de la empresa instaladora el más próximo tardaría alrededor de una hora en llegar, mientras tanto a mi prima le pasaban botellines de agua mineral por una de las aberturas laterales, a la vez que su pomposa anatomía se veía reflejada en los monitores. Si aquello se dilataba mucho más, pronto habría que pasarle también un orinal y la verdad solo imaginármelo me daba la risa floja.

Al final después de cerca de 3 horas consiguieron desatascarla, aunque la maquina al parecer quedó inservible.

Eran ya las cinco de la tarde, ni mi prima ni yo habíamos probado bocado, y faltaba a penas una hora para el entierro. Intenté llamar a mi hermana pero mi teléfono se había quedado sin carga en la batería, el de mi prima de forma mucho más dramática, se había desconfigurado por completo con tanto ajetreo dentro del artefacto-escáner. Se estaba muriendo igual que aquellos “tamagochi” o como quiera que se llamasen que vendían a los niños hace años. Ahora los tamagochi los llevamos cada cual en el bolsillo, no quiero ni pensar en el día en que tanta energía se descontrole.

Apreté el acelerador y que pasase lo que pasase. Otra cosa no podía hacer. Y lo que pasó fue un coche de la policía que me multó por exceso de velocidad con la  consabida retirada de dos puntos, ¿o eran cuatro? A esas alturas poco importaba ya.

Claro está que cuando llegamos mi tío hacia tiempo que reposaba en una urnita hecho cenizas.

Había dejado escrito que las cenizas le gustaría que fuesen arrojadas a la catarata de Oneta. Según decía, porque allí había pasado el verano mas feliz de su vida. Ahora resultaba que tendríamos que viajar hasta Asturias para cumplir su último deseo.

Mi hermana, claro¡ se desentendió de aquel asunto, alegando que no podía porque había de pasarse a sellar el paro. Como por entonces las colas eran mastodonticas, se perdía la mañana en hacerlo.

Y mi prima… bueno mi prima con sus ciento doce kilos de obesidad mórbida, y toda arrugada como estaba por la maldita maquina aérea, hubo de quedarse también. Años después cuando al fin la indemnizaron por el asunto, tuvo que pagarlo casi integro en la reparación del escáner, que no obstante, desde entonces nunca volvió a ser el mismo.

Cuentan empleados del aeropuerto, que a veces le daba por alertar con su bocina en cuanto algún gordo cruzaba por la barandilla de entrada, mucho antes incluso, de acceder al aparato, y que se apagaba su escáner cuando alguien había comido con menos de una hora de antelación.

El caso es que me dije: ¡menuda coincidencia ¡Ahora estoy solo para llevar al tío. Sin embargo en el ultimo instante me acorde de Genaro, que desde que cerró el concesionario por no vender un Clío, deambulaba por ahí de un comedor social a otro, buscando que meterse entre pecho y espalda.

El era de Luarca, pueblecito costero, de la parte más occidental del principado y muy cercano a Villayon en cuyo municipio estaba la celebre catarata de Oneta.

Así que nos esperaba un viaje intenso a través de España, para arrojar a mi desdichado tío a los salmones.

Intenso sobre todo, por el olor que desprendía el bueno de Genaro, que desde que cayó en desgracia se conoce que no tenía ni para jabón.

Es seguro que nuestro menor problema en ese viaje, seria traernos un queso de Cabrales en el maletero, en el camino de regreso.

Tardamos poco en ponernos de acuerdo sobre la partida, Genaro estaba muy desocupado, como era de esperar.

carro

Como mi coche estaba en el taller, decidimos coger prestado uno de los que tenía en el stock del concesionario, de esos que ya nunca vendería, pero que si tuvo que pagar. Como aun no habían ejecutado el embargo <no nos costó mucho quitarle la llave al guarda> al final cedió a cambio de que Genaro no se le acercara a menos de 10metros.

Salimos directamente desde allí. Hasta llegar a Asturias, nos quedaba cruzar prácticamente todo el país, y con la gasolina a precio de diamantes, no seria fácil, fue por eso que le sugerí un híbrido, por aquello de seguir con lo eléctrico.

Por otro lado no podíamos quejarnos, si mi tío se hubiera acordado de aquel viaje que hizo a Japón en los noventa, habría sido capaz de pedir que lo arrojáramos a la bahía de Tokio  y no estaba la cosa para bromas; después de lo de Fukushima andaban radioactivos hasta los cangrejos.

En la tele seguían diciendo que el país iba bien y que pronto se notaria el crecimiento; supongo que se referirían al de la pobreza, que no daba tregua, entre comedores sociales, desahucios, embargos y requisitorias la vida era un sin dios.

Habíamos hecho acopio de latas y embutidos para no tener que parar por el camino nada más que para las típicas necesidades fisiológicas, que no huelga relatar, si exceptuamos aquella en la que a Genaro no le querían dar la llave de los servicios, porque decían que si los usaba tardarían meses en quitar el olor, tardamos en convencerlos de que si defecaba en los arriates seria mucho peor, ya que no habría quien parase a echar combustible. Acabaron entendiéndolo pero a Genaro lo declararon persona “non grata” y fue advertido con una fuerte reprimenda de que si volvía por allí seria expulsado isofactamente.

Justo al salir de allí nos encontramos a un grupo de indignados armándole un “escraches” al dueño del restaurante La Ruta, por no haberles fiado los postres.

La verdad es que las cosas se estaban poniendo al rojo vivo, pero la situación no daba para más.

El mismo Genaro llevaba ya dos meses esperando el desahucio. No se cansaba de repetirme, que si este país fuese Estados Unidos, habría ya mas políticos muertos que en el Senado de la antigua Roma. Pero por suerte para ellos, aquí no vendían pistolas en los supermercados.

Después de la parada de rigor para estirar las piernas y vaciar la vejiga, le dije a Genaro que condujese él hasta la próxima parada. No tuvo inconveniente aunque me advirtió de que no le quedaban puntos de carné. Lo miré con tristeza, era un hombre sin puntos, sin coche, sin trabajo y pronto sin casa, La mujer lo había abandonado ya hacia tiempo, por un concejal de muchos vuelos, y todos gratis.

Su vida no parecía acomodarse mucho a la situación. Pero yo por el contrario cada vez lo veía mas reposado, mas tranquilo. No se si es que se estaba medicando o que ya pasaba absolutamente de todo, lo cual le reportaba ese estado de idiotez perpetua, pero sustancialmente agradecida.

Seguimos el camino. Yo intente relajarme un poco y echar una cabezadita. Pero Genaro, puso a los Chunguitos a toda pastilla, y “dame veneno”, que fue lo que me dio.

Para colmo la urna con mi tío no daba muchas garantías de aguantar el traqueteo y me hizo llevar un ojo abierto todo el rato con lo cual el descanso que intentaba fue inútil.

Ya cerca de León, acometimos otra parada para cambiar de chofer, y el susto que nos llevamos fue “morrocotudo”, se nos acerco uno de esos del Frac, y aunque solo quería preguntarnos una dirección, nos dejó acojonados, bueno, sobre todo a Genaro, que desde que le colocaron unas preferentes los de la Bankia esa, pensaba que todo el mundo quería cobrarle algo.

Y en cierto modo, no andaba descaminado, el pobre tenía tantos frentes abiertos que era como Napoleón en Waterloo.

Como yo andaba aun bastante cansado, pues no había logrado pegar ojo, en el tramo anterior, aparcamos el vehículo en una sombra y retrepamos los asientos con el fin de echar una cabezada ambos, y así fue… Así fue como nos robaron la urna con el pobre tío Jaime….

Cundió al principio la desesperación, ¿como era posible dormir de esa forma?, me preguntaba yo ¿que podíamos hacer ahora? ¿Denunciar la desaparición de un cadáver? En fin, estábamos hechos un lío. Genaro decidió ir al retrete para despejar la mente y pensar con más claridad, Hay gente a la que cualquier cosa le llena la cabeza. Mientras estaba ausente, pensé, y he de reconocer que por un lado, la nueva situación no me desagradaba del todo, que si bien mi tío no podría descansar con los salmones, a nosotros nos podía reportar una preocupación menos, dando por finalizado el compromiso y volviendo a nuestra casa para un merecido descanso. No fue así, porque la idea de Genaro se ve que fue la misma del ladrón y encontró la urna con mi tío, en el lavabo del área de servicio. Se ve que el tipo se desilusionó al abrirla y ver el contenido y la dejó sin más en la repisa; abierta, pero con mi tío aun dentro.

Así fue como entre parabienes, salimos de allí, alabando nuestra suerte, o mejor dicho la de mi tío que por fin parecía que iba a tener satisfecha su ultima voluntad.

Ya de noche llegamos al Principado, había que buscar sitio para dormir, a Oneta ya iríamos a día siguiente.

Decidí no separarme de mi tío durante el resto del tiempo por lo que pudiera pasar,

No podía uno fiarse ya de nadie.

La Pensión no daba para mucho, y nosotros para menos, como yo tampoco es que llevará mucho dinero, tomamos la habitación más barata, era en el sótano claro¡ y con una sola cama, tendría que dormir con Genaro, pero le pediría con mucho tacto que se duchase antes, me dijo que no. Decía que desde un tiempo a esta parte cada vez que se duchaba, agarraba un constipado descomunal. No tuve elección.

La habitación estaba al lado de las cocinas, y eso hizo que toda la noche el ruido del motor de los refrigeradores se superpusiese a los ronquidos ya indecentes de Genaro, ¡total, que no pegué ojo¡.

A la mañana siguiente, estaba para el arrastre, pero hube de sobreponerme y después de un ligero desayuno, que consistió en unas uvas que robamos de una parra vecina, salimos sin más, rumbo a Oneta.

Yo había visto las fotografías de mi tío cuando estuvo en el citado paraje, y esperaba, que eso me sirviera un poco de guía en el trajinoso asunto. Sin duda algo habría cambiado, ahora no quedarían muchas vacas, como era de suponer. La Unión Europea, (ese sitio donde nos metieron con calzador y por el que ahora penamos) había limitado la producción de leche para no competir con las cuotas de franceses,  holandeses, y suizos, y los pobres asturianos que de vacas entienden un montón, habían tenido que ir remplazándolas, por cerdos; ¿y para qué?, luego los cerdos hispanos fueron acusados de tener fiebre porcina, y tampoco nos los compraban, ni a ellos ni a sus productos derivados, al final volvieron a las vacas, aunque para carne en vez de para leche; y estalló lo de la “vaca loca”, y otra vez a las andadas, al final ya no sabían que hacer, y la mayoría como en el resto del país, se dedicaron al turismo, en este caso rural.

Como decía un viejo conocido, pensaron que un turista bien ordeñado, daba más que una vaca en seis meses. Lo malo era que ahora hasta los turistas habían dejado de aparecer. No estaba la cosa en el país, para hacer turismo.

Hube de interrumpir mis reflexiones matutinas, porque Genaro que se había hinchado de uvas ya no podía aguantarse. Lo paré junto a un bosque de eucaliptos,

y allí defeco a placer, esta vez sin problemas, excepto para la fauna del lugar.

Al poco de seguir viaje, se nos cruzo una pareja que hacia el Camino de Santiago, para su suerte eran Alemanes, y Genaro que estaba algo resabiado, con el tema Germánico y su empeño en que les devolviésemos lo suyo, ese dinero que durante décadas nos habían dado y nuestros gestores públicos habían dilapidado con tanto acierto, no tuvo otra ocurrencia que mandarlos “a los pepinos” como vulgarmente se dice, no se si llegarían a Santiago o a Albacete, pero el camino les iba a ser costoso.

Para nosotros sin embargo la suerte estaba casi echada, nos encontrábamos cerca ya de Villayón el pueblito que da nombre a su vez al Concejo, un lugar de unos dos mil quinientos habitantes mas o menos, y cabeza visible de la comarca, desde allí a la parroquia de Oneta muchos mas modesta no había apenas nada, estaba sin embargo a mas altitud y en plena montaña. Una vez allí descargamos la urna del coche y nos dispusimos a dar el pequeño paseo que lleva hasta la antigua Catarata, y digo antigua porque después de tantos años que habían pasado desde que mi tío la visitara, estaba algo cambiada. La habían utilizado para un salto de agua y a su vez construido una pequeña presa.

oneta

Sin duda el lugar estaba irreconocible. Mi tío, se habría dado la vuelta de estar vivo,

y esa fue nuestra suerte.

Al principio quede un tanto desconcertado, sin saber muy bien que hacer, la catarata no era ya el lugar adecuado, ¡eso estaba claro¡. ¿Quizá siguiendo el cauce más abajo de la presa… o quizá encaminándonos, por encima de ella hacia el otro Concejo…? La duda me corroía, y a Genaro el hambre; así que había que actuar con rapidez o acabaría robando el bocadillo a algún paseante descarriado que como nosotros aún creería que el paraje existía como se lo habían contado.

Baje la vista y observe a dos hombres y una vaca que se acercaban hasta nosotros,

Eran algo mayores y rudos, de esos norteños que han pasado la vida entre la intemperie y el solano, en tareas agrícolas y ganaderas, vestían mal, y olían peor, aunque eso del mal olor yo ya lo tenia casi superado, gracias a Genaro.

¡Pobre Genaro¡. Nadie podría imaginar lo muy diferente que era ese hombre antes de la Gran Depresión Europea, al igual que muchos otros Españoles unos años antes, vivía desahogadamente, los negocios parecían ir bien, y el suyo no era distinto de todos los demás, se vendían coches, y el era un vendedor nato. En sus ratos libres hacia lo que otros miles de personas, practicaba deporte de forma moderada en instalaciones municipales, que a pesar de serlo, cobraban a sus usuarios una mas que respetable cantidad, y que en la actualidad además soportan un copago, al tener que pagar por lo mismo dos veces. (a saber; el alquiler de la instalación y un carné para poder acceder a las mismas que también hay que pagar). Y luego quieren que seamos un pueblo saludable, habrá que volver a la petanca de nuestros abuelos, y aun así tampoco hay sitio donde.

El hecho es que hoy día apenas las visitan cuatro funcionarios y  algunos comerciantes que aun no han sucumbido al desastre, y que tienen suficiente para pagar la cuota. Los fines de semana se reunía con amigos para comer juntos, o preparaban un arrocito en casa de alguno o se jugaba a la baraja, se bebía, se fumaba, se vivía medianamente bien. Hasta que de pronto llegó el hundimiento y todo se fue al traste, a partir de ahí, Genaro ya nunca volvió a ser el mismo. Ahora era mejor, independientemente de su olor y de sus rarezas, ahora era mas accesible, mas entregado, mas amigo, si es que se puede interpretar de esa forma. A veces no hay nada como una situación critica para sacar lo mejor de las personas. O lo peor según el caso.

Aquellos hombres que se nos acercaban parecían ser de una pasta similar a la de Genaro, y nada mas verse es como si se hubieran reconocido de inmediato, se hicieron unos saludos, un tanto rupestres, y aun siendo de zonas tan distanciadas, parecieron comprender lo que querían decir, para mi solo sonaron como un par de rebuznos o algo así. Me vino bien estar con él, porque su interpretación fue más que loable, yo apenas podía entender nada de lo que decían.

Genaro les contó lo de las cenizas de mí tío y ellos de forma muy solícita le aconsejaron el sitio idóneo donde hacerlo: El Mar.

Compartimos sidra y un quesuco, bueno de veras, que traían. Nos contaron que para ellos las cosas no habían cambiado mucho con todo el lío que se estaba viviendo en estos tiempos. Eran pobres antes y lo seguían siendo ahora. El más alto que tenía unas orejas al estilo del capitán Spook, de Startrek y que recordaba algo a los personajes de las películas de cine mudo con aquellos grandes bigotes y los ojos como pintados de negro; nos contó que sin embargo en Oviedo que era donde vivían sus hijos, las estaban pasando también mal.

Al final la enseñanza estaba clara, cuantas menos necesidades te creas, menos necesitas, y vives más feliz. A Genaro le gusto pensar que él iba por el camino correcto, aunque fuese de forma obligada. El Gobierno estaba haciendo las cosas como Dios manda, y se ve que Dios había decidido mandarnos a la mierda, sin lugar a dudas.

Después de aquel encuentro decidimos emprender camino hacia la costa que no quedaba ya muy lejos, pues para cualquiera que conozca un poco Asturias sabrá que entre la línea de costa y el interior solo están los Picos de Europa, aunque en este caso y dada la situación geográfica siquiera era necesario cruzarlos.

Anduvimos pues unos 40 o 50 kilómetros hasta Luarca. Después de tantos años fuera, por fin, Genaro volvería a sus orígenes, realmente él recordaba poco de ese sitio, sabia que tenia un bonito cementerio que miraba al mar. Recordaba el puertito pesquero en el paseo del muelle donde de pequeño su abuelo lo paraba de tarde en tarde en alguna de las sidrerías que lo colindan, a tomar un culin. Pero en verdad que poco más.

Sin embargo y una vez llegamos el lugar nos pareció idóneo para nuestro propósito. El tío Jaime se sentiría también satisfecho con nuestra elección. Así que una vez en el paseo del muelle cruzamos hasta el restaurante mesón del Mar y luego giramos a la derecha hasta la ermita de nuestra Señora la Blanca allí nos pareció buen lugar.

Llevábamos una botella de sidra para brindar por el tío o por lo que quedaba de él, y luego de proponerle a Genaro decir unas palabras a lo que se negó alegando que mi tío nunca fue plato de su devoción. Yo me lancé y  recite aquello de Miguel Hernández de:

“Aunque bajo la tierra mi amante cuerpo esté
Escríbeme a la tierra que yo te escribiré”

¡Claro que eso lo debería haber dicho el muerto y no yo¡ pero ya nos habíamos cargado casi toda la botella y no estaba muy lucido.

Fue en ese instante que Genaro con la botella vacía en la mano tuvo un momento de brillantez y sugirió que hiciésemos un cucurucho de papel e introdujésemos al tío en la botella, así en vez de descansar para siempre en la barriga de alguna lubína, podría estar de travesía eternamente, por esos siete mares que rodean la tierra.

Dicho y hecho. Las cenizas quedaron un poco pringosas de sidra como era de suponer, pero no importaba la tomé con mi mano izquierda que era la buena y puse todo mi ímpetu en lanzarla bien lejos. Lo conseguí  tal fue el lanzamiento que Genaro me aplaudía, la vimos alejarse, lentamente al interior de mar era una imagen bucólica, mientras pensábamos en lo lejos que al final podría viajar el tío, tal vez incluso hasta Japón, el ruido de una moto de agua estallando la botella con una fuerza inusitada hacia nosotros me despertó de la ensoñación, y en un rápido giro la esquivé. No le ocurrió lo mismo al bueno de Genaro que absorto como estaba se la encajó de lleno contra la cabeza haciéndola mil pedazos. Al final mi tío acabó en el sitio más inesperado la calva de Genaro. Ni que decir tiene que tuvimos que pasar la tarde noche, entera en el hospital desincrustándole cristalitos con ceniza de la cabeza.

El pobre Genaro estaba hecho un cromo. Tuve que soportar durante todo el trayecto de vuelta los sin sabores del resultado final, del ultimo deseo de Don Jaime Jiménez Miraflor, mi tío.

–         Tu tío? Tu tío era un cabrón¡ ¡Hasta muerto jodiendola¡ Pues no te digo yo como me ha dejao el puñetero. Y encima toda la vida pegado a mi calva¡ que me la he lavado ya tres veces y todavía lo siento, como si se hubiera colado por la sangre, y para colmo………

Ya se imaginaran que el viaje de vuelta todavía fue peor. Y además sin queso de Cabrales. ¡Con lo que a mi me gusta¡

fin

Indigno.-


Sin más temores que los necesarios. Busco en mí y en mi necesidad de salir de esta displicencia que me absorbe, la manera de hacer frente a la injusticia diaria que supone el haber llegado a este “sin Dios”, en el que hemos logrado que lo mas importante deje de ser el hombre, para que lo sea el dinero.

En que momento consiguieron hacernos creer a todo el colectivo que esa era la verdad.

Como podría conseguir, empezando por mi mismo, hacer que fuésemos capaces de renunciar a lo superfluo, al oro de Ali Baba, a la lámpara de Aladino, al Martíni del domingo, al fondo de armario, a los zapatos con incrustaciones, a los diamantes de sangre, a pagar por un articulo cantidades cuantiosas porque lleva un ilustre apellido, hecho a golpe de talón u otras prebendas.

Como podría conseguir que se viera indigno alardear de riqueza cuando alrededor se sufre tanta carencia, carencias básicas, como un trozo de pan o una manta que dé abrigo.

Hasta que punto la inhumanidad nos ha atrapado para hacernos insensibles. Busco en mi corazón la respuesta, porque realmente es indigno, dejarse absorber por este Capitalismo, supuestamente liberador pero que marca en sangre a quien no puede seguirlo, que deja fuera al que no se embarca en él. Que arroja a los leones al que lo reprueba, lo repudia o lo deshonra.

Ahora que lo único que importa es tener y tener, para después tener más. Se me hace insoportable el proceso productivo, la economía de mercado, el producto interior bruto, el crecimiento sostenido, las corrupciones que ocasiona. Nadie le importa a nadie. Y nadie importa por lo que es, sino por lo que tiene.

Y sí, realmente es indigno.

INDIGNO que los Políticos que nos rigen lo vean como el único camino.

INDIGNO que las Religiones que nos guían se hayan prostituido ante el dinero cuando preconizaban lo contrario.

INDIGNO que la banca, prestamistas de usura, recaudadores de intereses sean los dueños del sistema.

INDIGNO que la falta de honradez y de moral, sean  los referentes de este mundo.

INDIGNO que la injusticia se haya convertido en la forma común de hacer justicia.

INDIGNO que los grandes ladrones sean hoy los bienaventurados de la tierra.

INDIGNO que no haya sentimientos de solidaridad y de vergüenza.

INDIGNO que entre tanto naufragio no sea el del alma el que mas nos preocupe

INDIGNO que solo los ricos vivan y los demás habiten.

INDIGNO que el poder lo ostenten siempre los tiranos.

INDIGNO que las verdades salgan siempre de la boca del que miente.

INDIGNO que las mentiras nos la hagan tragar como verdades.

INDIGNO a fin de cuentas, que al final siempre haya paz para los malvados.

Yo no sé muchas cosas es verdad, digo tan solo lo que vivo. Y para bien o para mal esto es todo lo que hay.

Que no deje de crecer la Indignación, puede que sea lo único que nos salve.

Crisis? cual crisis?.-


La única crisis de la que sé que puedo hablar con claridad, es la de mis sentimientos, las otras muchas crisis en las que estamos inmersos, no admiten dudas por lo cual no debe hablarse de ellas.

Según este principio no se debe hablar de ladrones, de empresarios, de gobiernos, de políticos, de parados, de robos, de engaños, de corrupción, de usuras y mucho menos por supuesto; de prevaricación o de cohecho, de sentencias, y de delitos.

Por eso hoy solo voy a hacer mención del reciente movimiento (15-Mayo por una democracia real). Surgido de una necesidad, provocada por el desencanto general de la gente que nos sentimos pisoteadas por el sistema.

Comparto y me solidarizo absolutamente con el.

Hacia falta que alguien tomase un rumbo como el escogido por todo ese grupo de ciudadanos, mas que descontentos, humillados por el fondo y la forma de actuar y de ser de los políticos patrios. (De los que no sabemos, cuanto tiempo hace que dejaron de pensar que un país lo forman sus personas y no sus intereses personales).

Cualquier llamada de atención, cualquier tipo de sobresalto que se pueda causar a todos esos que se creen inmunes y en posesión de la ley, es bien recibida ¡como no¡

-Me solidarizo con todos los jóvenes que se resisten a que les roben su futuro, y con todos esos otros no tan jóvenes que también se resisten a que les roben su presente.

Otro mundo es posible, siempre y cuando, el poder y las instituciones que lo detentan dejen de estar en manos de los que lo utilizan para su propio beneficio.

Hoy en día y quizás mas que nunca antes, las palabras de Don Enrique Jardier Poncela se hacen mas ciertas si cabe: “El que no se atreve a ser inteligente se hace politico”.

En cada Ayuntamiento, en cada Diputación, en cada Xunta o Junta o Cabildo. Los ciudadanos son agraviados a diario por “personas” carentes de escrúpulos y de la mas mínima moral, instalados en sus parcelas de poder, abusando y beneficiándose sin rubor alguno de lo que debería de ser de todos. ¡!Hasta cuando¡¡

Hoy por fin parte de el pueblo se lanza a la calle ante la indignación de verse nuevamente vilipendiado por una clase política que no se merece nuestro apoyo, si es que lo ha merecido alguna vez.

“Nosotros somos quien somos.

¡Basta de Historia y de cuentos!

¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado,

ni damos cuerda al recuerdo.

Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos

De cuanto fue nos nutrimos,

transformándonos crecemos

y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora

de pasearnos a cuerpo

y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo”.

Gabriel Celaya.- (España en marcha)

 

-¿Qué ha sido de los recursos patrios? Como se han dilapidado de esta forma, por unas limosnas europeas en forma de Fondos de Compensación, que solo han servido para lustrar bolsillos.

-¿Dónde está hoy nuestra agricultura?

-¿Dónde está hoy nuestra ganadería?

Supeditadas a convenios que lastran nuestra producción en beneficio de otros países europeos.

¿Cuando nos convencieron de que un turista bien ordeñado daba más que una vaca en seis meses?

Así nos vemos hoy, en un país encarecido, quizá el que más de Europa, El país de los sueldos mas bajos y los precios mas altos. Al que sin duda y por desgracia los turistas ordeñables vendrán cada vez menos.

Solo nos salva el clima¡ y eso también esta cambiando¡.

Hemos caído bajo, hemos ido privatizando todo aquello que podía aportar y aportaba un beneficio (la telefonía, las aguas, la energía eléctrica) Vivimos a expensas de Francos y Alemanes.

Durante 25 años nuestros gobernantes han ido desplazando al ciudadano como si no formara parte del mismo espacio que ellos.

– Nos han mentido, robado, masacrado, como si de un sacrificio natural se tratase. Y ahora nos vuelven a pedir la histórica resignación patria. El sacrificio colectivo en bien de la nación, mientras ellos en sus tronos con sus familiares y amigos rodeandolos, disfrutan de un trabajo, un capital, y una situación social envidiable y fraguada en muchos casos de manera fraudulenta.

Si nuestros propios expresidentes gubernamentales, se abrazan a poltronas de grandes empresas y sociedades financieras y no financieras, una vez terminados sus mandatos. ¿Cómo podríamos confiar en Alcaldables y Diputadillos del tres al cuarto?, que hasta hace unos días no eran mas que mindunguis si oficio ni beneficio, en pueblos sin apenas riqueza, ni recursos.

El único recurso, la única riqueza que acertaron a vislumbrar fue, construir y construir con acicate, como los “Curry de Fragel Rock”, construir hasta la extenuación arrasando terrenos de cultivo, incluso parques naturales. Solo en pos de una sustanciosa comisión o un descomunal soborno.

!Que hace falta un cambio¡, es innegable.  Que nuestros politicos sean del color que sean, son ineficaces y aprovechados es una constante.  El problema es el ser humano,  las personas que pedieron los valores morales minimos para constituirse en referentes y aun quieren  capitanear la nave.  ¿Como estas personas pueden ser el guia si solo piensan en si mismos y en como salir airosos del naufragio?.

Perdida la honradez, pues que nos queda: Un sin fin de escenarios donde cada cual individualmente atropella la eficacia del sistema, por otro lado ya obsoleto.

¡Para todos y cada uno de ellos La crisis no es crisis,

 solo para el resto de ciudadanos  La crisis es la crisis.

Nos seguirán mintiendo¡ nos seguirán robando¡ Pero no con nuestro voto.

¡Por una democracia real Ya¡


http://www.rtve.es/alacarta/videos/59-segundos/entrevista-integra-jose-luis-sampedro/1104033/

Plutonium is Forever.-


A la sombra del Tsunami ardieron Fukushima y sus reactores, el agua envenenada fue alcanzando las costas orientales, la radiación al cabo llegará hasta nosotros, en peces de colores, en carne de ballena, en mejillones…

Ahora viene a mi memoria un verano de hace 32 años cuando casi era un niño y aun Prypiat era una ciudad confortable en mitad de Ukrania con cerca de 50.000 habitantes.

Aquel verano mi amigo “Juan Parraco” Nos sorprendió a su llegada desde Madrid con unas pegatinas amarillas que dibujaban en el centro un sol pequeñito y sonriente. En la frase que rodeaba la carita soleada se dejaba ver: ¿Nucleares? no, gracias.  Recuerdo que mientras jugábamos a las cartas, un viejo juego al que llamábamos la Pocha.

Se acerco hasta nosotros el padre de Pepito. Se fijó en la figurita y en el lema y dicto sentencia diciéndonos aquello de: “¿Y entonces con que nos alumbramos, con cerillas?”.

Eran entonces tiempos de vivir sin muchos sobresaltos, la aldea global aun estaba en ciernes y los ordenadores solo en las mentes de algunos avanzados.

La energía solar apenas había hecho acto de presencia, sin embargo algunos ya avanzaban que la solución habría de ser otra y no la nuclear. El tiempo aunque despacio nos ha hecho comprender que las visiones tan “descabelladas” de algunos ecologistas de entonces marchaban en la dirección correcta; pero amigos, el mundo es del señor Don dinero y de sus siervos.

Nunca habrá solución para nosotros. Los que solo queríamos que hubiese un poco de todo para todos y que el equilibrio se mantuviese. Estamos condenados a aguantarnos, a sufrir la sordera de los dueños del oro, (negro) ¡claro¡

Llegarán más catástrofes seguro, porque los seres humanos nunca damos nuestro brazo a torcer, no aprendemos de nuestros propios errores.

Me resulta increíble que después de un desastre colosal como es el que se está viviendo ahora mismo en el planeta, con un vertido indiscriminado al mar y a la atmosfera, de radiación, nos contenten con unas cuantas mentiras piadosas, de que los milisievert detectados en las mediciones realizadas por los “expertos” no son realmente peligrosos para nuestra entidad física, y que la preocupación mayor de los gobernantes del oro, sea precisamente los efectos negativos para la economía, y la situación de crisis financiera que puede provocar o ya está provocando. Dan ganas de lanzarse a la calle enarbolar la bandera de una nueva revolución silenciosa a la manera de Gandhi, sentarse todo el mundo en el suelo en la mas absoluta inacción durante el tiempo necesario hasta que nos tomen en consideración los dueños del capital y por ende del planeta, porque todos los ciudadanos que vivimos bajo esta estela de poder corrupto e interesado, seremos los parias de la tierra, pero no somos gilipollas.

Y será precisamente la naturaleza y nuestros propios errores los que se encarguen de hacerlo. De recordárnoslo un poquito cada día, o de golpe cuando a ella se le antoje.

El destino del hombre lo va escribiendo él mismo, la naturaleza se encargará solo de engullir el escombro, y de poner los cimientos para una nueva vida que regenerará el planeta. Siempre ha querido el hombre emular a ser Dios y algun dia ese complejo de superioridad  se le volvera contra si mismo poniéndolo definitivamente en su sitio, que no es otro que el de la extincion. quizás ese momento ya no esté tan lejano. Y no pretendo ser un alarmista, solo constato una realidad, una realidad que me enseña como antes he dicho que el ser humano es incapaz de escarmentar de sus propias acciones, son muchos ya los siglos en que lo viene demostrando.

Mantengamos al menos intacta la esperanza de que nuestros sucesores ya sean cefalópodos, insectos o lo que se presente, sabrán hacer mejor el trabajo y mantener el equilibrio del ecosistema, ese mismo ecosistema que la raza humana se ha encargado de denigrar.

Esperemos que las futuras vidas que nos sustituyan no tengan que adaptarse a la radiación o a algo peor, por nuestra causa.  Aunque teniendo en cuenta el tiempo necesario para la desaparicion de por ejemplo el Cesio 137 unos 300 años o el plutonio 24000 años, yo bien lo dudo.

Confiemos en que para ellas todo fluya en paz, sin guerras, ni destrucciones masivas, sin horrores, ni hambres, sin dolor.

Y si tienen que alumbrarse con cerillas, que se alumbren con cerillas o ¡Que viva la oscuridad¡

Desechable.-

Nuestro mundo se ha vuelto desechable
Dijo con amargura.
Así lo más notable
En el planeta entero
Es que los hacedores de basura
Somos pasto sin fin del basurero

José E. Pacheco

Everybody wondering                   Now oil slicks someday
If mankind is cursed                       will disappear we´ll stop
He´s ruining the sky and               dumping PCPs in a few
the ocean even worse                     years But there is one
But ill predict the cause                 pollutant that we should
Of his eradication from                  really fear oh, oh, oh
The earth. Oh, oh, oh                      plutonium is forever.
Plutonium is forever.

When will it go away?
For our purposes never
It´ll be here past today
Yes plutonium is forever.
Now carbon monoxide
Cant only steal your breath
Asbestos poisoning give
The workers an horribled death

The aerosol in the concord
make sure there´s no ozone left
Oh, oh, oh, plutonium is forever
When will it go away?
For our purposes never
It´ll be here past today
Yes plutonium is forever

Some want the oil companies
To have to face divestmen
And some want the utlity
To be denied the rates adjustmen
But now theyre´ll after plutonium
They think it´s such a good investmen
Oh, oh, oh, plutonium is forever.

(John Hall)

Nueva fuga radiactiva en Fukushima

TEPCO estima en cien toneladas la cantidad de agua altamente radiactiva vertida

El portavoz de la compañía eléctrica ve poco probable que la radiactividad haya llegado al océano

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ampliar foto Expertos nucleares ispeccionan la central de Fukushima en agosto de 2013 / France Press

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La Compañía Eléctrica de Tokio, TEPCO, ha registrado una nueva fuga de alrededor de cien toneladas de agua altamente radiactiva de uno de los tanques de almacenamiento de la central nuclear de Fukushima-1, el peor incidente desde agosto pasado cuando una serie de escapes provocaron la alarma internacional. El portavoz de la compañía ha confirmado que la fuga se ha producido en la noche del miércoles porque una válvula de uno de los tanques se dejó abierta por error.

El agua contiene 230 millones de becquerelios por litro de sustancias emisoras de rayos beta, cantidad superior a los límites gubernamentales, según la cadena de televisión pública japonesa, NHK. TEPCO ha tomado medidas para poner fin a la fuga, según ha informado Masayuki Ono, su portavoz, quien también ha afirmado que es poco probable que la radiactividad haya llegado al océano porque no hay drenaje en el tanque donde se ha producido la fuga.

Los problemas en Fukushima-1 se deben al terremoto y el tsunami que el 11 de marzo de 2011 arrasaron la costa de la prefectura japonesa, dando lugar al peor accidente nuclear de la historia, junto al de la central de Chernóbil, en Ucrania. Fukushima-1 estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.

http://www.efeverde.com/noticias/fukushima-detecta-fuga-agua-radiactiva-mar/#

El mundo está en la red.-


El problema del cine a parte de otros, está en la distribución. ¿De quien y de que depende que una película consiga exhibirse en 2000 salas, o por el contrario no llegue a ocupar cartel siquiera en una?

Esto que a simple vista puede parecer una tontada es un argumento digno de esgrimirse a la hora de entender la relación del cine e Internet. Fuera de los tan manidos derechos de los autores y creadores etc. etc. (Es cierto y habrán de buscar el camino adecuado a una justa compensación ética y no abusiva de la creación artística, llámese cuota, suscripción, cobro por línea…, pero esa es otra historia.) Se considera a todo aquel que ve cine o escucha música, y se los descarga de la red, un pirata, sin embargo mi percepción sobre ese tema difiere mucho de la que nos hacen creer, incluso los propios autores, que no se resignan a sacar una gran tajada por un trabajo a fin de cuentas. Esa tan cacareada cuota que ahora gracias a la sociedad de autores nos obligan a pagar en la compra de consumibles, ¿no la deberían pagar los servidores telefónicos que son los que a fin de cuentas se embolsan, de cada uno de nosotros, por la banda ancha un numero muy cuantioso de euros cada mes?.

No será mejor para estos y otros autores, cuyas obras olvidadas por las distribuidoras descansan en estanterías llenas de polvo, que el público pudiera juzgarlas, y admirarlas o denigrarlas a su antojo, pero al menos con la certeza de que han sido vistas.

Suceden de manera controvertida situaciones que nos llevan a plantearnos el beneficio de la difusión por encima de otras cuestiones. A mí al menos, cada día me ocurre más. Ciudades como en la que vivo se aferran a las cuotas de pantalla que devienen de las promociones fastuosas que realizan multinacionales americanas sobre todo, para que a ser posible en los cines del mundo entero,  solo puedan verse sus producciones.

Producciones qué por otro lado no dejan, salvo excepciones, de ser una halago mas que notable a la falta de neuronas. (Pero esa tambien es otra historia)

Quiere esto decir que estamos condenados a ver solo lo que unos pocos por intereses mercantilistas están dispuestos a ofrecernos. Crean y destruyen “estrellas” cinematográficas, mitos de barrio, prodigios de un día, que luego ellos mismo se encargaran de aniquilar.

A esta manipulación que intenta mantenernos a oscuras de las realidades que existen en el resto del mundo, de las obras que se están haciendo en tantos y tantos lugares que jamás habrían llegado a nosotros si no fuera por la tan temida red, yo lo llamo extorsión cultural.

Ahora intentan cerrar esta ventana porque su gran negocio millonario se les derrumba. No se han dado cuenta todavía de que esto es mucho más, es una revolución permanente. Le han dado al pueblo la capacidad de opinar, de elegir, de cambiar rumbos históricos, destituyendo tiranos, descubriendo mentiras, atrapando ladrones, creando tendencias, cambiando gustos, eliminando trabas.

Aunque haya centrado mi crónica en el cine, bien podría extrapolarse todo ello a cualquier otro arte; la  música, las letras, la fotografía e incluso la pintura o la escultura.

El mundo esta en la red y solo un gran apagón puede evitarlo. Lo demás es censura, dijo Shakespeare, o ¿quizás fue silencio?