Siempre habrá pájaros.-


 

pajaros_volando-normal

Y salías a la calle,
y mirabas los pájaros.
-Y había pájaros.
En el parque te servían café.
El diario, los bancos.
Un día descubriste
que hay que tener vivencias
para poder contarlas,
y te hiciste un hombre
para marcharte lejos;
a otras tierras
(como si acaso eso
fuese algo indispensable).
Cogiste tu velero
y abriste nuevas rutas
en mares indomables.
Te sentías como un dios
y lo eras, aunque de barro.

Conociste millones de promesas
que siempre eran la misma,
millones de poetas
y una sola poesía:
la tuya, la vida.

Mañana…ayer…un día,
siempre habrá pájaros.
–Había-

 

 

 

 

 

Tus cosas .-


tu casa

Tengo las llaves de la casa,

y no me atrevo

a abrir la puerta

por temor a encontrarme

tus cosas y sin ti.

Entro en bares del barrio

a beber sin medida

todo antes que encontrarme

tus cosas y sin ti.

Paseo bajo el balcón de la

buhardilla,

con la cabeza llena

de viejos sentimientos

Prefiero dar mil vueltas

por toda la manzana

antes de entrar en ella

y encontrarme

tus cosas y sin ti.

Estoy anclado en viejos

paroxismos que me alejan

cada vez más de esa puerta.

Se tan perfectamente

lo que hay allí detrás.

Temo algún arrebato que me haga

abrir y verlo todo

y encontrarme

tus cosas y sin ti.

Tengo las llaves de la casa,

las tengo y ¿para qué?

No podría soportarlo

estar en ese sitio, rodeado

de tus cosas y sin ti.

 

Seguramente anoche.-


resaca de amor

Seguramente anoche
fue como tantas noches la mas fría,
la mas desconsolada de las noches.
Ni tu besabas tierna, ni él te sonreía,
tu pretextabas sueño,
y él un fuego en el cuerpo
que tal vez no existía.

Seguramente anoche
fue el presagio de alguna despedida,
de algún disimulado coqueteo
con el aburrimiento y la desidia,
tu pretextabas sueño, ella alegría,
tu habías dormido mucho,
ella estuvo llorando todo el día.

Seguramente anoche
no pasara a la historia por divina,
quizá ni tan siquiera por discreta;
tu te dormiste al cabo
pensando en la rutina,
el tuvo pesadillas
soñando en el letargo y la Oficina.

 

 

Quedate.-


vete-de-mi-vida-

I want you stay, just a Little
         bit a longer
Stay (Jackson Browne)

Ya no se que decirte

para ver si me entiendes,

ya no se de que hablarte

para que no te vayas y me dejes.

Aún no se si te ocurre

lo mismo que a la noche,

que me va enamorando poco a poco.

Aún no se si comprendes,

si me quieres, si vuelas,

si al final sonreirás desde muy lejos,

pero…

por favor no me dejes,

si me dejas ahora,

será como la muerte.

Vidas grises.-


miradas 2

 

Se miran, se descubren en un desasosiego de miradas,

se cruzan, se contemplan, luego se dan la espalda;

se saben de memoria y hace sólo unos cuantos minutos que

se hablan.

Él, vino de la tierra, de la tierra amiga y enemiga.

Sudaba trabajando, soñaba consumiéndose su vida.

Ella estaba en la tierra, en la misma tierra

prometida.

Se miraron de frente, se ocultaron de entrada,

pero más adelante conforme se llega de la noche al alba

fueron declarándose, sin trotes, sin tapujos, vencidas

sus dos almas.

Nadie sintió nada. Él, vino de la tierra, ella ya estaba.

 

La Piscina.-


bajo el sol

Tu cuerpo se desliza por el agua

que lo va acariciando lentamente,

se filtran los rayos de la Estrella

entre la tenue liquidez de la piscina.

 

Se hunde y flota en ráfagas distintas,

salta hacia el aire como un gran rugido

que asombra repentino a todo el mundo.

Los músculos flexibles se repliegan

en cada largo avance sucesivo,

las piernas torneadas se pulen contra el agua

y un aire caliente agiganta tus pulmones

que se llenan de Sur y de verano.

 

Frescas fragancias se acercan de los pinos,

mientras tu cuerpo sale de las aguas

que descienden cautivas por la piel

hasta que suavemente se evaporan.

Desde Siempre.-


perdido

Estoy perdido,

y no sé si alguien puede ya salvarme.

De nada me han servido los poemas,

ni las tardes perdidas con codicia.

De nada me ha servido la sangre derramada,

ni las palabras dichas con el alma.

De nada me ha servido andar creciendo

de aquí hacia el infinito

diciendo lo que siento.

Subir hasta las nubes y hablar con las gaviotas,

callar, estar ausente,

cortar las amapolas, hablar con las estrellas,

subir las escaleras soñando que una puerta

no esconde más que cosas,

tener vacías las manos

y llena la cabeza.

De nada me ha servido

perderme en callejuelas que no sé a donde llevan,

ganar una batalla,

decir palabras bellas, soñadas por la noche,

a una mujer cualquiera

que nunca me responde,

que apenas si me mira.

Me escondo en la botella

hasta saberme vidrio,

hasta perderme en ella.

Estoy perdido

siento  que me asfixio,

y trato de evitarlo

me oculto en mi cometa de sueños increíbles,

de tardes solitarias.

Quisiera no llorar, no detenerme,

sonreírte al decir estas palabras.

¡Y si al menos pudiera arrepentirme

de haber sido un hipócrita¡

de haber jugado sucio.

Estoy hecho de un barro mal cocido,

y creo que ya  lo dije:

Que nunca he sido bueno,

que no he sabido serlo.

Que a nadie me he ganado

contándole mis cuentos,

ni nadie me ha ganado

queriendo comprenderlos.

¡Estoy perdido¡ amiga,

la sangre se me escapa en soledad,

pero nadie la puede detener.

¡La luna está tan lejos¡, se me va,

tal vez…, el mar,

diluirá  en sus playas mi oleaje.

Me bato en retirada una vez más

buscando entre la escarcha  la luz que me sonría.

Todo es tan improbable: ¿lo comprendes?

Estoy perdido amiga… desde siempre.-